ARQUITECTURA NEOGÓTICA INGLESA
El Gothic Revival o neogótico inglés recogió toda la tradición medieval para llenarla de nuevos contenidos, basándose en las obras de Augustus Welby Northmore Pugin, que lo convirtió en símbolo y expresión de conceptos religiosos y sociales. A sus ojos las arquitecturas medievales poseían una belleza que emanaba sinceridad estructural. Se utilizaron sus modelos de iglesia asiduamente, al ser aprobados por la Iglesia de Inglaterra. Los dos Pugin, padre e hijo, elaboraron cuidados repertorios tipológicos de la arquitectura y decoración gótica deduciéndolas de edificios medievales, que por primera vez empezaron a ser objeto de estudio, descaracterizándolos, para obtener modelos fácilmente imitables, incluso a nivel industrial.

Cuando Pugin, junto a Charles Barry, aborda las «Casas del Parlamento» o «Palacio de Westminster», realizan casi un muestrario de la morfología medieval. Estas habían sufrido un incendio en 1834 y se inició su reconstrucción en 1837, concluyéndose en 1860. Se cree que Pugin levantó la «Torre del Reloj», el Big Ben, y Barry la estructura longitudinal, casi clásica junto al Támesis y la distribución de espacios para las los cámaras, la de los Lores y la de los Comunes. Surge el concepto de «estilo» en cuanto a reducción de los elementos que se repiten o son más comunes en la arquitectura de una determinada época, dada su banal repetición y antinatural adaptación a funciones y condiciones espaciales absolutamente distintas entre sí, por ejemplo, la aplicación a la sede de una banca de la morfología de una catedral.

A partir de 1850 el neogótico inglés se enriquece con notas ya no exclusivamente inglesas, utilizando materiales más ricos y polícromos, a fin de atraer a más files a la iglesia renovada. En esa línea destaca la iglesia «All Saints» en Margaret Street (1849) en el West End, obra de William Butterfield, que utiliza formas medievales pero materiales modernos.
Otros ejemplos como «St. James-de-Less» con motivos llegados de Italia, Francia e incluso España, de la mano de Georges Edmund Street, que publicó en 1865 «Some account of gothic in Spain», con ejemplos de arquitectura tanto románica como gótica, muy interesante el capítulo dedicado a Segovia.

En la misma línea de Pugín, John Ruskin (1819-1900), crítico de arte, escritor, pintor y sobre todo esteta, luchó y escribió contra el racionalismo y el positivismo de la sociedad de la época. Consideraba que en la era medieval estaba el paraíso perdido.
